Carolina es una mujer fantástica en todo el sentido de la palabra. Su presencia, su aspecto, su voz y su inteligencia la hacen sobresalir donde vaya. Y ella lo sabe, y lo aprovecha, lo cual la hace más misteriosa y seductora.
Caro es profesora de mi hijo y he podido conocerla un poco, muy poco, pero aún así me encanta su forma de ser, sus conversaciones, sus gustos, algunos parecidos a los míos. Por eso está hoy aquí, porque las miradas de las mujeres son tan infinitas como los granos de arena del mar. Gracias Caro por querer participar.
