¡A vivir el sueño!

Hace mucho no hacía una entrada por aquí… y ha pasado tanto tiempo y tan poca escritura que hasta me da un poco de vergüenza retomar, pero me la quito para poder contar o describir o relatar un poco lo que fue este primer gran viaje en La Pajarera.

Para quienes no lo saben o no me siguen por redes sociales, durante la pandemia, tuve un sueño, o un deseo, algo así: tener una casa rodante. Era una idea que tuve cuando hice el Camino de Santiago, pero que había abandonado al volver porque ni siquiera sabía cómo se podía convertir en realidad.

Este fue mi sueño. Y lo logré 🙂

Al retomarlo, y como ya estaba sumergida en el mundo de los podcast, decidí buscar alguno que hablara al respecto y me encontré uno donde poco a poco fui entendiendo de qué se trataba eso de la famosa VanLife. Comprar un vehículo acorde a las necesidades, camperizarlos, viajar, trabajar en él… ¿Todo eso era posible? Pues bien, muchas personas en otros países del mundo ya lo habían hecho (aún no sabía que en Colombia también), así que me puse manos a la obra a buscar un vehículo.

Después de mucho buscar y entender el tipo de vehículo que necesitábamos, Dani y yo, porque éste es un sueño compartido con mi amado compañero, encontramos una van de carga en Silvania (Cundinamarca). El señor la trajo, negociamos y la compramos. Fuimos por ella hasta Silvania y ese sería nuestro primer viaje. ¡Qué emoción! Recuerdo la sensación cuando nos sentamos en las sillas todas sucias y rotas, porque he de decir que el aspecto de la van dejaba mucho qué desear, pero eso no era importante en ese momento, sino el motor y ese estaba bueno.

Así era la van por dentro cuando la compramos. Y era negra.

Así que, después de algunos percances con un latonero de La Calera, donde perdimos dos meses de tiempo -y una platica-, conseguimos un latonero y un gran mecánico de estos vehículos en Bogotá y comenzó el «cambio extremo», ya lo verán en las fotos…

Durante ese tiempo y al ver que no conseguía información en Colombia de nada, solo algunos videos esporádicos de un par de viajeros, me dije: ¿Y por qué no hacer un podcast sobre el Mundo Camper? Se lo conté a Dani y le encantó y lo hablé con el profe Mauro, el productor de Gente Que, y también me apoyó. Así que me puse manos a la obra a escribir el guión de lo que sería MundoCamper, el podcast para viajeros y soñadores que quieran vivir, viajar y trabajar en una casa rodante.

En octubre de 2021 arrancó el podcast con mucha ilusión, así como las redes sociales de @mundocampercolombia y poco a poco fuimos conociendo un nicho de personas soñadoras, viajeras y muy compañeristas relacionadas con el Mundo Camper. Comenzamos hablando de todo lo necesario para adecuar un vehículo como casa rodante y entrevistando viajeros colombianos y extranjeros para así mover el podcast no solo en Colombia sino en cualquier país de habla hispana.

Nuestro primer intento de podcast en la van :0

Entonces eran dos proyectos a la vez: camperizar la van y hacer el podcast de MundoCamper, más el de Relatos Sonoros de la Montaña, que es mi consentido.

En diciembre de 2021 terminó el trabajo de latonería y bautizamos a la van: La Pajarera… por aquello de nuestro amor infinito por las aves, por Colombia, por la aventura, por la Madre Tierra.

Así quedó nuestra bella Pajarera

En enero de 2022 entró La Pajarera al taller de camperización. No lo hicimos nosotros por varias razones, entre ellas porque no sabíamos nada al respecto y, si queríamos que fuera nuestro hogar, pensamos que debía quedar hecho por manos expertas, como cuando compras o remodelas una casa. Así que nos fuimos a Mag Motorhome, una empresa de Bogotá con la que arrancamos a convertir -aún más en realidad- este sueño.

El día que la dejamos en el taller de camperización

Cinco meses después estábamos recibiendo a La Pajarera ya convertida en casita. Cinco meses que nos parecieron -o me parecieron a mí sobre todo, jeje, por lo intensa- como cinco años, pero valió la pena. Nuestra van, una Sprinter que una vez fue un carro de comidas, hoy contiene una cama semidoble, cocina completa (estufa y nevera), sofá, comedor, baño seco y ducha externa. Y un armario. ¿Para qué más? De alguna manera el «tenernos» que convertir en minimalistas es una sensación extraña de reto y angustia, pero sobre todo un gran aprendizaje sobre lo necesario que puede ser soltar… en todos los sentidos.

¡Así quedó!

Y para comenzar a soltar -y bajar mis gastos- me fui a vivir al apartamento que le tengo a mi mamá. Es más pequeñito que donde vivía antes, pero fue una gran forma de comenzar a reducirme en cosas. Tuve que empacar, revisar, desechar, regalar y vender. Salí de ropa, accesorios, zapatos, mochilas (mis favoritas) y objetos de mi casa.

¿Qué cómo me sentí? Liberada… la verdad yo amo esas oportunidades porque, aunque cuesta dejar ir algunas cosas, es un alivio no tener que «cargar» tanto. Liberarse es un acto de rebeldía que me encanta, que me quita peso de la espalda y me deja volver a abrir las alas. Dejar el apartamento, como cuando dejé la casa donde nació mi hijo, fue solo un ciclo, así que no me costó para nada, ni lo extraño. Y me encanta.

En la nueva casa, con jardín dentro 😉

Ahora vivo entre el apartamento de mi mamá y La Pajarera, los dos hogares que por ahora me cobijan. En el primero, tengo la oportunidad de compartir con mi mamá y mi hijo, hacemos vida de familia, no duermo bien, jeje, porque hay mucho ruido en el vecindario, pero me baño con agua caliente, comparto con mis seres queridos, salgo a caminar o correr y paseo por el pueblito. En el segundo, comienzo a tejer un nido, un pequeño nido de amor con Dani, donde nos movemos cómodos, donde somos felices porque el carro nos lleva a donde queramos y la casa nos permite dormir donde paremos. Es la sensación de libertad (y amor) más grande que haya sentido.

Nuestro primer día de la travesía

Aún nos falta mucho por aprender, por conocer y por entender, del carro, del viaje y de nosotros mismos; organizar horarios para que podamos salir, sí, y pasear, pero también se necesitan los momentos de trabajar, cocinar, limpiar y todo eso poco a poco lo vamos descubriendo y adaptando a nuestras necesidades.

Cuando estamos juntos, Dani y yo, en La Pajarera, es como si el tiempo pasara de manera diferente, en un pequeño mundo solo nuestro donde podemos soñar, gozar, contemplar y, sobre todo, dejar que cada día nos sorprenda. Así nos ha pasado y así espero que siga siendo. Como que juntos logramos un equilibrio bellísimo para disfrutar el viaje y a la vez estar en un lugar acogedor, nuestra casita que amamos desde ya y que pronto será la única. Pronto.

Ojala puedan seguir la cuenta de MundoCamper, que es donde más compartimos fotos y videos de nuestras aventuras. Sino, igual espero seguir escribiéndoles y contándoles cositas por aquí, y compartirle fotos de cómo quedó por dentro.

Gracias por leerme después de tanto tiempo.

Nota: Las aves que tiene La Pajarera son ilustraciones de Dani que, como saben, es el artista de la casa. Las amamos y todo el mundo tiene que ver con ellas. Y esperamos poder ir pintándola de más pajaritos en la medida en que vayamos viajando más.

El podcast que escucha a las aves

Acabo de ver que la última entrada del blog fue de agosto… wow… cómo ha pasado el tiempo. Recuerdo que en ese momento les conté que dejaba mi trabajo y me dedicaría más al podcast RSM y a hacer crecer la comunidad. Bueno, esa será una entrada para fin de año, para contárselos todo como «informe de gestión», jeje.

Mientras tanto, quise aprovechar el espacio y dejar aquí el texto que escribí para «El Cucarachero», una revista digital que saca cada dos meses la Sociedad Antioqueña de Ornitología y que repasa un poco esta travesía natural y podcastera.

Relatos Sonoros De La Montaña

El podcast que escucha a las aves

Durante la cuarentena que vivimos en el 2020, por cuenta del Covid-19, nació este podcast como una manera de “escapar” a las montañas con historias de aventuras vividas años atrás, y poco a poco se fue convirtiendo en mi proyecto favorito, hasta la actualidad que es mi única actividad.

Pero volvamos atrás… soy Carolina, La Caracola y toda mi vida ha estado cruzada por el mar y las montañas. Me crié en el campo y aún vivo muy cerca de él (en La Calera, Cundinamarca) y desde hace más de cuatro años tengo la fortuna de compartir mi vida con un compañero igual de montañero -o más- que yo.

Durante todo este tiempo nos hemos dedicado a correr, caminar y escalar todas las montañas posibles, hacer travesías en bicicleta, eventos con amigos en la naturaleza, hasta fundamos un movimiento para alentar a las personas a hacer actividad física que se llama Estoy Vivo.

Pero todo esto, por supuesto, nos lo paró la pandemia. Sobre todo las salidas, porque las ganas quedaron intactas y fue por eso que me “picó el gusanito” del podcast, y comencé a escribir los guiones -sacando de mis diarios de viaje- algunas de esas aventuras que habíamos gozado tanto: cuando vimos el oso en el parque Chingaza, diferentes caminatas por las montañas cercanas a Bogotá, una cumbre (que no fue) en el Tolima, hasta una etapa del Camino de Santiago, fueron algunos de los episodios de la primera temporada. 

Pero no solo se trata de una narración; cada episodio trae paisajes sonoros de los lugares de los que estoy hablando. Al principio eran de bibliotecas de audio o de los videos que habíamos grabado en el momento, y aunque no eran sonidos vividos allí mismo, sabía que eso era lo que estaba buscando, que el protagonismo se lo llevaran los cantos de las aves, el rumor del viento, el murmullo del agua, el concierto entero de la naturaleza.

Poco a poco pudimos comenzar a salir y el podcast se convirtió en toda mi vida y pasión. Grabamos en el páramo, en el bosque de palmas de cera, en el mar, en las llanuras del Magdalena Medio, en la nieve del Santa Isabel, en la zona cafetera… y cada episodio, ya con la grabadora en mano, nos comenzó a abrir un libro sonoro maravilloso. Algo se activó en nuestras conciencias, y sobre todo en nuestro sentido del oído que nos hizo más sensibles al concierto del universo entero.

EL PAISAJE SONORO es un concepto introducido por el músico y compositor canadiense R. Murray Schafer. “Es un ambiente sonoro natural, consistente en la aparición de sonidos naturales, sonidos procedentes de sucesos meteorológicos, así como sonidos ambientales creados por el hombre, a través de composiciones musicales, diseño sonoro y otras actividades humanas comunes”.

Así llegó a nosotros ese mundo colorido y musical de las aves en el que “volamos” ahora de un lado para otro. Las aves son casi las principales protagonistas de cada episodio del podcast, no solo en lo sonoro sino también con las ilustraciones de estos que Daniel, mi compañero, tan bellamente dibuja, explotando sus dones artísticos y por supuesto su amor por ellas y por toda la naturaleza. 

Cada lugar que visitamos, valle, montaña, nevado, mar, río… está habitado por estos seres alados que nos recuerdan que la belleza pura existe, y si alguien lo duda es que no ha escuchado o visto un ave.

Los invito a pasarse por cualquier plataforma de podcast y buscar RELATOS SONOROS DE LA MONTAÑA, darle al botón de suscribirse y escuchar los episodios en cualquier momento. Lo mejor es con audífonos porque es un viaje de verdad; sentarse con una taza de café y regalarse esos 15 minutos viajando conmigo, con el corazón.

La Calera, octubre de 2021

PD. todas las fotografías de esta entrada son Dani Caribe Atómico 💚

¿Quieres apoyarme?

¿Quieres apoyarme?

Decidí hacer esta publicación, más allá de contar un episodio, para contarles sobre lo que está pasando en mi vida, porque creo que, si están aquí suscritas y leyendo, me conocen de alguna forma y van a entender y a compartir estas decisiones.

Ya sé que no necesito el permiso, jeje, pero me parecía importante hacerlo, porque la comunidad que nació en LaPensadera es el inicio de este sueño que hoy sigue siendo un taller creativo con ese maravilloso formato que me tiene entusiasmada y que se llama podcast.

Desde el 30 de junio estoy sin trabajo remunerado, pero sí con un montón de trabajo creativo que no he dejado de hacer, además de algunos viajes para grabar nuevos episodios de la temporada 3 y organizar documentos, contenidos y proyectos que van a salir adicionales al podcast.

El más importante de ellos es la plataforma de PATREON, un sistema de micromecenzago para apoyar artistas y creadores. ¿Recuerdan los mecenas siglos atrás? Bueno, más o menos así, sin que ustedes sean condes o duques o feudos, o yo una artista de la talla de Boticelli, jeje; pero la idea es esa, solo que aquí son muchas personas con pequeños aportes ayudando a que un creador (en este caso creadora/podcastera) pueda tener algunos ingresos que le permitan seguir creando y compartiendo con el mundo.

Esta frase me pareció maravillosa y poderosa, porque define tal cual el papel crucial del mecenas para el mundo, en este caso para el mundo de una creativa podcastera.

¿Quieres ser tú mi mecenas?

Bueno, pues es muy fácil. A partir de aportes que van desde los 3 dólares en adelante te conviertes en un «patrono» y por ello recibirás una serie de recompensas que las dejaré aquí y que también están en la plataforma de Patreon si das clic AQUÍ, pero es para que las puedas ver inmediatamente y te animes a entrar y ser mi mecenas 🙂

Recuerda que, como mecenas, la mayor recompensa siempre será la satisfacción de apoyar un proceso creativo y sonoro que intenta acercarte a la montaña.

Es el primer nivel de mecenazgo y es de 3 dólares al mes. Es casi casi como si me invitaras a un almuerzo «caserito», jeje, y por este aporte recibirás cuatro beneficios:

  • Acceso exclusivo a todas las publicaciones que haga por Patreon, donde tendrás reflexiones mías, fotos o recomendaciones de lecturas, videos, otros podcasts, etc, para seguir haciendo juntas este viaje.
  • Chat de la comunidad donde podrás conocer otras personas amantes de la montaña y enterarte de novedades como caminatas sonoras que haré próximamente.
  • Postal digital de cada episodio que será una foto del lugar visitado con una frase sobre la montaña o los viajes.
  • Mención especial en las notas de todos los episodios y en las publicaciones de la página web. Realmente agradezco tu apoyo.

Es el segundo nivel por un aporte de 5 dólares al mes, y por eso recibirás seis beneficios. Los del nivel anterior:

  • Acceso exclusivo a todas las publicaciones que haga por Patreon, donde tendrás reflexiones mías, fotos o recomendaciones de lecturas, videos, otros podcasts, etc, para seguir haciendo juntas este viaje.
  • Chat de la comunidad donde podrás conocer otras personas amantes de la montaña y enterarte de novedades como caminatas sonoras que haré próximamente.
  • Postal digital de cada episodio que será una foto del lugar visitado con una frase sobre la montaña o los viajes.
  • Mención especial en las notas de todos los episodios y en las publicaciones de la página web. Realmente agradezco tu apoyo.

ADEMÁS DE:

  • Charlas online: En cuanto esté más organizada comenzaré a hacer charlas online con invitados para hablar sobre alguna salida de los episodios anteriores o sobre la montaña en general.
  • Minipodcast exclusivo del episodio, que puede ser un paisaje sonoro, una entrevista, un poema, etc.

Este nivel me gusta más, jeje, porque el aporte me ayuda mucho más, sobre todo a crear nuevos formatos, como la guía de viaje. Por 10 dólares al mes, en este nivel recibirás toooodos los beneficios anteriores:

  • Acceso exclusivo a todas las publicaciones que haga por Patreon, donde tendrás reflexiones mías, fotos o recomendaciones de lecturas, videos, otros podcasts, etc, para seguir haciendo juntas este viaje.
  • Chat de la comunidad donde podrás conocer otras personas amantes de la montaña y enterarte de novedades como caminatas sonoras que haré próximamente.
  • Postal digital de cada episodio que será una foto del lugar visitado con una frase sobre la montaña o los viajes.
  • Mención especial en las notas de todos los episodios y en las publicaciones de la página web. Realmente agradezco tu apoyo.
  • Charlas online: En cuanto esté más organizada comenzaré a hacer charlas online con invitados para hablar sobre alguna salida de los episodios anteriores o sobre la montaña en general.
  • Minipodcast exclusivo del episodio, que puede ser un paisaje sonoro, una entrevista, un poema, etc.

MÁS DOS NUEVOS Y EXCLUSIVOS:

  • La guía de viaje «De paseo con La Caracola». Por cada episodio recibirás un pdf con esta guía que contiene toda todita toda la información para llevar a cabo tu caminata/viaje al lugar de la historia.
  • Descuento especial en las guías de los anteriores episodios, para que así vayas haciendo tu propio libro de viajes y aventuras 🙂 

¡Este es el nivel top de todos! Sé que muchos quisieran tomarlo, y aunque sé que también depende de la economía de cada uno, si tomas esta opción tendrás muchos muchas más recompensas, además de mi infinita gratitud por creer y apoyarme de esta forma. Así que cuentas con todos los beneficios anteriores:

  • Acceso exclusivo a todas las publicaciones que haga por Patreon, donde tendrás reflexiones mías, fotos o recomendaciones de lecturas, videos, otros podcasts, etc, para seguir haciendo juntas este viaje.
  • Chat de la comunidad donde podrás conocer otras personas amantes de la montaña y enterarte de novedades como caminatas sonoras que haré próximamente.
  • Postal digital de cada episodio que será una foto del lugar visitado con una frase sobre la montaña o los viajes.
  • Mención especial en las notas de todos los episodios y en las publicaciones de la página web. Realmente agradezco tu apoyo.
  • Charlas online: En cuanto esté más organizada comenzaré a hacer charlas online con invitados para hablar sobre alguna salida de los episodios anteriores o sobre la montaña en general.
  • Minipodcast exclusivo del episodio, que puede ser un paisaje sonoro, una entrevista, un poema, etc.
  • La guía de viaje «De paseo con La Caracola». Por cada episodio recibirás un pdf con esta guía que contiene toda todita toda la información para llevar a cabo tu caminata/viaje al lugar de la historia.
  • Descuento especial en las guías de los anteriores episodios, para que así vayas haciendo tu propio libro de viajes y aventuras 🙂 

ADEMÁS DE:

  • Kit de bienvenida a RSM, que consta de un cuadernito de notas para que lo lleves a la montaña y hagas tus propios diarios de viajes, y una serie de calcomanías de la primera temporada.
  • Acceso a webinars especializados que haré sobre diferentes temas relacionados con ir a la montaña, como por ejemplo la ropa, la maleta, los indispensables, la comida, la seguridad, cómo ejercitarse, etc.
  • Descuento del 10% en cualquier caminata sonora que hagamos. 

Hay otras formas de apoyarme, que las encontrarás entrando por AQUÍ.

Regalo especial

Por el mes de agosto, quienes decidan ingresar a la comunidad de Patreon (y vivan en Colombia*), recibirán una serie de calcomanías con las portadas de la primera temporada de RSM. Es una manera más de agradecer su apoyo como fans y creyentes de este proyecto, así que animaos.

*Si no vives en Colombia, te lo mandaré como pdf para que los puedas imprimir.

Nos vemos en dos semanas con nueva temporada y nuevo episodio (pista: en el mar…)

Episodio Awake

Ya sé que les dije que en julio iba a «descansar», pero no me aguanté, jeje. Mentiras, ya tenía listo este este episodio -un poco diferente a los demás-, porque fue un piloto de podcast que hice para la plataforma de viajes Awake Travel. Si les gusta (a ellos) es probable que hagamos una serie completa, así que me ayudaría mucho que lo escucharas, lo compartieras y, si usas Apple Podcast, dejaras una reseña. ¡Y que gracias!

Detrás de micrófonos

Esta fue una propuesta que le presenté a Awake Travel para hacer un podcast sobre los destinos que ellos manejan, pero sobre todo de los perfiles de sus anfitriones, es decir, los guías de cada lugar. Me parece interesante contar de dónde viene la gente, cuáles son sus pasiones, cómo llegaron al turismo, etc, siempre estando cerca de la naturaleza y sus paisajes sonoros que es lo que me parece le da vida a este tipo de relatos en formato podcast.

Yo había conocido el trabajo de Awake Travel desde hace dos años que fui con mi hijo Emilio a La Macarena, y había quedado encantada, no solo con el lugar, sino con el manejo del grupo, con el trabajo comunitario y social que propone esta plataforma de viajes, de hecho escribí un artículo que ellos muy gentilmente lo republicaron AQUÍ.

La cosa es que los contacté, y muy amables me contestaron que sí, que podrían estar interesados, que hiciéramos un piloto de un posible podcast de Awake. En ese momento se encontraban realizando una serie documental bellísima sobre aves -que casi no me gustan, jeje- entonces fue perfecto. Se cuadraron todos los temas de fechas y destinos y nos llego la hora de viajar. Dani y yo viajamos por tierra hasta Pereira, donde nos encontramos con el equipo de Awake, Juan y Felipe; los dos anfitriones de naturaleza, Jeison de Risaralda y Brayan que venía del Putumayo; y el duro de las aves, el pajarero pluma blanca: Rodrigo Gaviria Obregón, un paisa fotógrafo de aves con mucha experiencia y que sería quien guiaría el documental.

Así comenzó una aventura de tres días, detrás de estos pajareros, aprendiendo, observando y sobre todo escuchando. Escuchando sus conversaciones, su trabajo, sus motivaciones y también sobre todo lo que saben de aves. Esa gente es como de otro planeta, se los digo así: todo el día hablando en latín, jeje. Bueno, exagero un poco, pero eran geniales cómo se entendían entre ellos los nombres de todos los pájaros que iban viendo y que, por supuesto, en semejante belleza de lugar, el Santuario de Flora y Fauna Otún Quimbaya, no fueron pocos.

Dani y yo acostumbrados a las aves de La Calera, jajajaajaja! Y llegamos allá y con semejante vegetación todo era una sola ¡bulla! 🙂 Era gracioso porque claro, para ellos había cantos que ni siquiera tenían en cuenta porque era de pajaritos «normales», y nosotros ¡encantados! el azulejo, el toche, los colibríes, la asoma, hasta los cucaracheros son «normales» para ellos, pero bueno, nosotros todo lo preguntábamos y comenzamos a hacer nuestra propia lista de aves vistas.

Caminamos mucho y aprendimos muchos de estos personajes, creo que el podcast lo deja claro. La sensibilidad de las personas que aman la naturaleza y que se interesan por ella se nota a flor de piel, y además hace que nos convirtamos inmediatamente en hermano de la tierra. Cada uno de estos personajes, desde su conocimiento, cultura, edad y geografía se une en un solo propósito: observar las aves, conocerlas y hablar de ellas para así poder cuidarlas.

No tengo fotos de aves porque básicamente estaba grabando todo el tiempo, y nosotros no tenemos una cámara súper poderosa para hacerles zoom como sí la tenía Rodrigo o el equipo de producción.

Pero aquí les dejo los enlaces para que puedan ver la serie documental completa (son cuatro videos en cuatro regiones con cuatro súper pajareros) AQUÍ y la cuenta de Instagram de Rodrigo que publica unas fotos hermosas AQUÍ.

Ahora sí me despido.

Les adelanto que -porque usted lo ha pedido- estoy haciendo las guías de viaje de ¡cada uno de los episodios! Se llaman «De paseo con La Caracola» y van a traer tooooda la información necesaria para hacer las caminatas que he narrado en RSM: la crónica, información general, mapa, lista de empaque, receta, dónde comer, dónde dormir, enlaces informativos… mejor dicho, todo, todito, todo.

Estén pendientes que próximamente saldrán a la venta de forma individual, en combos o apoyándome a través de una plataforma de mecenazgo que ya les contaré detalles, ¡estoy trabajando duro en eso porque ya se me está acabando la plata de la liquidación! jajajajaja.

Gracias otra vez por estar aquí, por leerme, por apoyarme y enviarme tan buenos deseos siempre. Yo también tengo los mejores deseos para este nuevo proyecto.

Como siempre, el Atómico se fajó con esta hermosa ilustración 💚

Las joyas aladas del Planeta

Cuando vamos a la montaña, el lugar y la mente se funden en uno solo hasta que la naturaleza de ambos se altera. Es allí cuando comienza la verdadera aventura. Y así me siento yo… desde que comencé a hacer este podcast, algo dentro de mí cambió: veo con ojos más abiertos y escucho con oídos más atentos la naturaleza, lo cual ha alterado -en el mejor sentido de la palabra- toda mi vida.

La Caracola

Con esta frase comienza el episodio 18 del podcast, el último de la segunda temporada, porque resume todo lo que siento ahora por lo que hago. Aquí te dejo el episodio por si no lo has escuchado y ya te explico qué es lo que siento y lo que he hecho 🙂

Escribo esta publicación unos días después de haber renunciado a mi trabajo… un trabajo en el que estuve por nueve años y en el que fui inmensamente feliz, que no solo me dio abundancia, sino un lugar increíble, compañeros estupendos, un trabajo con valor, en fin… que con tantas cualidades puede ser que te preguntes por qué renuncié… y no sé si pueda explicarlo claramente, pero la cosa es que esa llamita de la pasión que sentí cuando arranqué y creé toda el área de comunicaciones allí… pues esa llamita ya estaba casi apagada, hace ya como dos años que solo tenía una pequeña luz y así, para una persona como yo, que es vida, pasión y aventura, pues era muy difícil seguir.

Hace rato que mi llama me tira para otro lado, para la montaña, los viajes, los deportes, entonces llegó la hora de seguir ese sueño y es así como doy por terminado un ciclo más, agradecida con el corazón por todos los aprendizajes, asustada por la incertidumbre que se avecina, pero emocionadísima de lanzarme al vacío. Ya lo dijo Bradbury en el episodio 7: «Ve al borde del precipicio y salta. Constrúyete las alas mientras caes».

De las aves

Pero bueno, a lo que vinimos, a hablar una vez más de estas preciosas criaturas que me tienen enamorada al ciento por ciento (menos mal a Dani también, jeje), y es por esto que quise escribir este poema que acompaña los cantos de las aves que vimos en una travesía por la región Otún Quimbaya.

Días atrás tuvimos la oportunidad de acompañar a tres pajareros a un viaje de avistamiento de aves, y yo detrás, con mi humilde grabadora y mi amado acompañante Atómico, persiguiéndolos, aprendiendo sobre ese mundillo alado tan fantástico, descifrando vocalizaciones, aguzando la vista y disfrutando de unos paisajes hermosos entre bosques de robles, cedros rosados y negros, palmas de cera, helechos arbóreos y nuestro favorito: el yarumo.

Esta salida hizo parte de un proyecto nuevo -que ojalá salga para contarles- y en el que pude grabé muuuuchos pájaros, pero muchos. Cuando llegué a casa y después de pensarlo mucho y comenzar a escribir por un lado y por otro, me salió este poema, porque -de verdad- es increíble que tengamos tantas a ves en nuestro país y no las disfrutemos como se debe.

No tengo muchas fotos de este viaje, quiero decir, no fotos de aves, pero sí del lugar tan espectacular que recorrimos y que, como dije en el episodio, espero sea otra historia en RSM, porque Rodrigo, Jeyson y Brayan son todos unos personajes increíbles.

De izquierda a derecha: Juan Felipe y Felipe, los productores del documental que se estaba grabando, Jeison, guía y pajarero de la zona, Rodrigo Gaviria, el maestro de los pajareros, yo, Dani y Brayan, guía y pajarero del Putumayo.

Aquí les dejo el poema completo por si lo quieren leer.

Las aves… ¿Qué sería del valle, el mar, la montaña, los ríos y las selvas sin su inspiradora presencia, sin sus atractivos movimientos, sus bailes alocados y sus curiosos gorjeos? 

¿Qué sería de los bosques y las arboledas sin sus elaborados y perfectos nidos, sus nerviosos saltos de percha en percha, sus alarmantes y agudos llamados y sus ajetreados cortejos?

Qué sería del firmamento sin sus osados viajes, sus planeos cazando, analizando o huyendo; sus contemplaciones del paisaje, su búsqueda intensa de alimento.

Qué sería del mar, los ríos, lagos y humedales sin sus chapuzones juguetones, sus nados complicados y lejanos, sus hogares acuáticos o subterráneos.  

Qué sería de la tierra sin su trueque de semillas, raíces y de insectos. De aquellos troncos olvidados donde se resguardan o de los peñascos empinados donde se protegen.  

Qué sería del color sin sus trajes iridiscentes, viudos o camuflados, sus atavíos de plumas grandes, gruesas y delgadas. De sus envergaduras, o de sus enormes o diminutos tamaños.

Qué sería de las flores sin esos puntiagudos picos que las liban, y de la naturaleza en general sin aquellos aplanados, curvos, ganchudos, largos o afilados.   

Qué sería del amor sin sus juegos coquetos que terminan en descendencia, su instinto protector a la hora de cuidar a sus pichones y su mirada siempre vigilante para advertir el peligro o lanzarse al ataque

Las aves… vuelan por el mundo, por el cielo, atraviesan océanos y continentes o nidan el mismo árbol, el mismo agujero tooooda la vida… sin importar dónde, cómo y cuándo las veamos… las aves nos cautivan, nos atraen y nos fascinan; nos convierten en aprendices de la vida y seguidores de su existencia para proteger aún más su presencia en la naturaleza. 

Las aves… las aves son las joyas aladas del planeta.

La Caracola

Ya tenemos Instagram

Para terminar quiero contarte que el podcast ya tiene su propia cuenta de Instagram, porque quiero compartir por allí fotos, paisajes sonoros y las cositas que vayan surgiendo. Puedes encontrarlo así @relatossonorosdelamontana

¡Gracias!

Para terminar, quiero darte las gracias por hacer parte de este proyecto, por ser todo un Caminante Sonoro. Seguiré viajando y grabando, y buscando formas de hacer viable económicamente este podcast para no parar y gozarme más lo que hago. Ya sé que solo necesito poco, y lo poco que necesito lo necesito poco, así que ¡Gracias! y espero sigas pendiente de lo que se viene para Relatos Sonoros de la Montaña.